UNA BUENA VALORACIÓN ES DETERMINANTE

Casa, dinero y calculadora

Vender rápido no es vender mal. Todo objeto material que se ponga a la venta, se venderá de manera rápida si su precio es el indicado en el mercado. Esta es la premisa fundamental en cualquier tipo de transacción económica que se produzca.

En la mayoría de los casos, cuando realizo una valoración de una vivienda, pregunto a los futuros vendedores, por cuánto quieren vender, para así, saber si estamos en consonancia con la valoración previa que tengo o, por el contrario, estamos fuera de mercado. Normalmente, las pretensiones del vendedor siempre están muy por encima de la realidad.

Cuando finalmente se acuerda el precio de venta, entramos en el proceso más importante para que esta se produzca de una manera relativamente rápida. Y en estos casos se producen situaciones que hay que explicar a los vendedores para que entiendan que, por muy pocos miles de euros, su operación puede o no salir adelante.

Para esto contamos con una herramienta fundamental. Una herramienta que analiza el alcance de posibles compradores potenciales que buscan ese tipo de vivienda en esa zona concreta, y sobre todo, el precio al que se vende.

Y nos podemos encontrar, por ejemplo, con la situación de poner a la venta una vivienda a 349.000 € o a 351.000 €. Los vendedores siempre usan la frase de “vamos a empezar más alto, que después habrá tiempo de hacer una rebaja”. Pues bien, en el caso anterior, se da la circunstancia de que al poner la vivienda en 349.000 €, nuestra herramienta nos indica que se le va a enviar la propiedad a 8.750 compradores potenciales. Sin embargo, al subirla a 351.000 €, la herramienta nos indica que se le va a enviar a 1.150 compradores potenciales. Según la estadística, en torno al 0,75% de los clientes a los que llega la propiedad publicada, se ponen en contacto con la Agencia para informarse y hacer una visita. La diferencia entre poner un precio a 349.000 € o 351.000 € puede ser crucial, pues el 0,75% de 8.750 son 65,62 clientes, y de 1.150 son 8,6 clientes. Este simple motivo, estos dos mil euros de diferencia entre una cantidad y otra, pueden determinar que la vivienda se venda o simplemente quede estancada y se deba hacer una rebaja de precio, aun mayor de los 349.000 €.